Comenius

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Lifelong Learning Programme (LLP)

Tuesday, 1 April 2014


VISITA AL MUSEO DEL PRADO


El Museo Nacional del Prado fue diseñado por Juan de Villanueva en 1785, y fue destinado en un principio como Gabinete de Ciencias Naturales por mandato de Carlos III, aunque su función no estaría clara hasta que el nieto de Carlos III, Fernando VII, decidió destinar este edificio a la creación de un Real Museo de Pinturas y Escultura, posteriormente llamado Museo Nacional de Pintura y Escultura, y renombrado otra vez con el nombre que tiene hoy día, Museo Nacional del Prado, que abrió por primera vez en 1819, y cuyo catálogo se componía de 311 pinturas, pero guardaban ya más de 1500 obras.  Las obras comenzaron a ser recopiladas desde los tiempos de Carlos I (V de Alemania), y se fueron enriqueciendo durante sus sucesores, tanto Austrias como Borbones.
Nuestra visita guiada sobre la pintura del Renacimiento por el museo, comenzará por una obra de FRA ANGELICO, uno de los precursores del Renacimiento: “LA ANUNCIACIÓN”. Esta obra es un retablo que consta de una imagen y una predela bajo esta. La imagen principal tiene dos escenas, la escena principal es la anunciación del arcángel Gabriel a la Virgen María de su embarazo, mientras que la escena secundaria, situada a la izquierda del cuadro, sería la expulsión de Adán y Eva del paraíso. En la predela aparecen distintas escenas de la vida de la Virgen como el nacimiento de su hijo Jesús o la muerte de ella. En esta obra se puede apreciar la perspectiva, aún no muy lograda, que el autor consigue gracia a la arquitectura que hay detrás de la Virgen, y una ventana al final de la arquitectura. Aunque el volumen de las telas y vestimentas esta mas elaborado, se sigue percibiendo la influencia gótica en el empleo del color dorado (como en los nimbos de los personajes), en las figuras inexpresivas y en la simbología. Fra Angélico representa un gran rayo de luz que va desde la esquina superior izquierda del cuadro hacia la Virgen. En el lugar donde comienza el rayo, se aprecian dos manos (de Dios) en forma de apertura y al final del mismo un ave que representaría el Espíritu Santo. También aparece una golondrina ya que los pájaros se utilizaban con fines simbólicos, puesto que eran seres que no habitaban el mundo terrenal, sino el celeste. Este cuadro fue adquirido por los Duques de Lerma (Valladolid), y posteriormente comprado para el museo por Madrazo.




 
A continuación podemos disfrutar de la “GIOCONDA”, que fue descubierta hace unos pocos años en los fondos del museo, y que tras ser sometida a procesos de restauración se descubrió un paisaje con perspectiva aérea tras la figura femenina. Es una obra no religiosa y se considera que fue pintada por un discípulo de Leonardo Da Vinci. La mujer representada aparece con gran expresividad, incluso en el gesto de las manos, y un gran volumen conseguido gracias al buen empleo de la luz.




Otro autor interesante es ANTONELLO DA MESSINA y su obra “CRISTO MUERTO SOSTENIDO POR UN ANGEL”, en este cuadro Antonello consigue una representación anatómica más científica que anteriormente y consigue perspectiva gracias al empleo de ciudades para dar la sensación de profundidad.
De CORREGGIO (Escuela Veneciana) vimos su obra “NOLI ME TANGERE” (No me toques) en la que la escena representada es el encuentro de María Magdalena con Jesús resucitado, que evita que esta le pueda tocar porque aún no ha subido al Padre. Cristo aparece vestido de azul, con la mano izquierda señala el cielo mientras que con la otra para a María Magdalena para que no le toque. María Magdalena, en cambio, aparece vestida de dorado y se encuentra arrodillada ante Jesús. Los personajes son muy expresivos.
La siguiente obra de la visita es “EL TRANSITO DE LA VIRGEN” de ANDREA MANTEGNA, en el cual se muestra el velatorio de la Virgen. En el centro, rodeado de algunos personajes, se encuentra el cuerpo inerte e inmóvil de la Virgen, tras este una ventana, con la que se consigue la perspectiva al representar en ella un paisaje con un río y una ciudad (Mantua). En esta obra los nimbos son representados como circunferencias planas sobre la cabeza de los personajes.
Después de esta última obra nos acercamos a una composición pictórica formada por cuatro obras (aunque la cuarta no está en el Museo del Prado sino en una colección privada en el Palacio Pucci en Florencia), que representa una narración del Decamerón de Bocaccio. Esta composición se llama NASTAGIO DEGLI ONESTI  y fue realizada por BOTTICELLI para ser un regalo nupcial. La historia cuenta como  es rechazada la propuesta de matrimonio de Nastagio a su novia, y este  paseando por el bosque visualiza una persecución “fantasmal” de un jinete y sus perros  a una mujer, que  le rechazó. Al final el jinete da caza a la mujer y tras matarla  le saca el corazón y se lo da a los perros. Esta persecución se vuelve a repetir, y Nastagio organiza un banquete con su familia, su novia y la familia de su novia para que presencien la persecución. Tras ver la escena, la novia cambia de parecer y accede a la proposición de Nastagio. La última obra representaría el banquete de la boda.
Esta visita, nos llevará también al único autor renacentista que pertenecía al Norte de Europa, ALBERTO DURERO, autor flamenco. De este autor podemos ver su autorretrato, y la representación de ADAN y EVA (realizados en dos tablas separadas), en las cuales concentra una representación  anatómica natural, no solo de los cuerpos humanos, sino también del mundo vegetal, como en las ramas o manzanas; del mundo animal, como en la serpiente; y en el mineral, como las piedras del suelo. Este cuadro fue realizado para el ayuntamiento de Núremberg, donde permaneció hasta finales del siglo XVI, cuando fueron entregados a Rodolfo II y tras una serie de saqueos acabó en manos de la monarquía sueca y posteriormente regalados a Felipe IV por la reina Cristina de Suecia.

De vuelta a los autores italianos, veremos a RAFAEL, que fue uno de los iniciadores de Manierismo. Una de las  obras de este autor que podemos ver es  “CAIDA EN EL CAMINO DE CALVARIO”, de motivo religioso, en la que se muestra el camino de Cristo con la cruz. Es un cuadro colorido, en el que los personajes son expresivos y se aprecian los escorzos y el movimiento. Hay armonía en la representación ya que las mujeres se sitúan a la izquierda de Jesús y a la derecha los hombres, y detrás estarían los soldados romanos.
El siguiente autor es TIZIANO de la Escuela Veneciana. Hizo obras como “CARLOS V EN LA BATALLA DE MÜLHBERG”, en la que se representa el movimiento en el caballo y en las vestimentas y adornos de las mismas. Es de tema bélico, pero no aparece ninguna batalla. Este retrato hace alusión al poder del emperador Carlos V. La hermana del emperador encargó también a este autor una serie de cinco cuadros llamadas FURIAS que representan los castigos de los dioses griegos a quienes se opusieron a ello, y representan el castigo que recibirían los que se enfrentaran a Carlos v.
TINTORETTO sería el siguiente en la visita. Podemos ver  “EL RAPTO DE HELENA”, en el cual hay un enfrentamiento bélico de la antigua Grecia, aunque las figuras visten con ropas de la época en que se pintó, y no de la antigua Grecia, haciendo así alusión a los enemigos comunes en aquella época, los turcos, y la mujer representaría a la ciudad de Venecia. En el fondo emplea el blanco; otra obra seria “EL LAVATORIO DE LOS PIES”, en la que se muestra a Jesús y a sus discípulos lavando los pies a personas.
 
El último lugar que visitaríamos seria una sala con obras de carácter mitológico, en la que abundarían los desnudos de las mujeres, ya que solo podían representarlas desnudas con motivo mitológico, como es el caso de la obra de Tiziano “LA LLUVIA DE ORO DE DANAE” que representa el momento en que Zeus se convierte en lluvia de oro para tomar a Dánae. En este cuadro se percibe un claro contraste entre la mujer joven (de frente) y la mujer mayor (de espaldas), que en este caso sería la criada de Dánae. Y el último cuadro, también de este autor, es “LA BACANAL DE LOS ANDRIOS”, en el cual se representa el desenfreno y la fiesta.

Carlos Manjavacas

Monday, 31 March 2014


EL GRIEGO DE TOLEDO

En este año 2014, denominado Año del Greco,  se conmemora el IV Centenario de la muerte del Greco. Por esta razón se celebra en Toledo, ciudad que le vio crecer como artista y donde realizó la mayoría de su producción, la mayor exposición del pintor de la historia. Para ello se han reunido más de 100 de sus obras procedentes de distintas partes del mundo. A pesar de ser el lugar donde residió la mayor parte de su vida, es la primera exposición que se realiza del Greco en Toledo. La exposición durará hasta el próximo 14 de junio.

La sede de la exposición es en el conocido Museo de Santa Cruz. La exposición se complementa con las obras que albergan la Catedral, la iglesia de Santo Tomé, la Capilla de San José, el Convento de Santo Domingo el Antiguo y el Hospital Tavera.

A la hora de plantear la muestra se ha tenido en cuenta la propia arquitectura del museo dividiéndolo en cuatro secciones. En la primera de ellas se muestra al pintor y a su ciudad de adopción, de tal forma que la primera imagen que observa el visitante es Vista y plano de Toledo.


En esta parte también se verán obras de su primera época, con cuadros religiosos, tablas venecianas y lienzos. Aquí se encuentra La dormición de la virgen, un temple sobre tabla.

En otra de las salas se podrá observar la visión más tradicional que se tiene del pintor con obras de un formato menor destinadas a casas particulares o pequeñas capillas. Se podrán observar también sus numerosos retablos y abordar al Greco como “inventor de mundos alternativos”.

La exposición abarca la producción del pintor en España, en Creta, donde nació y se formó, en Venecia y Roma, donde adquirió las formas de la pintura occidental a la sombra de artistas como Tiziano, Tintoretto y Miguel Ángel. Está considerado el primer gran genio de la pintura española. Productivo durante la segunda mitad del siglo XVI, toda su obra estuvo influida por la ciudad donde vivió, Toledo. También por el ambiente cultural y religioso del momento marcado por la Contrarreforma, la necesidad de construir un arte al servicio de la Iglesia, y el estilo manierista desarrollado en Italia desde unos años antes.

Doménikos Theotokópoulus, conocido en España como el Greco nació en Candía, Creta, en 1541. Allí se formó en la pintura de iconos de la tradición bizantina, de la que tomó su sentido trascendente, ritual y simbólico de la imagen piadosa, derivada de los iconos y el colorido brillante de tonos metálicos de sus pinturas.

En 1567 llegó a Venecia, donde fue discípulo de Tiziano y estudió la obra de Tintoretto y El Veronés y el manierismo italiano. Su paso por Venecia fue determinante para su técnica y su rico colorido, preferentemente de gamas frías. En esta etapa fue dominando el arte occidental del Renacimiento de la escuela veneciana, en el uso del color, anatomía, perspectiva y técnica al óleo. La primera obra de este período veneciano es La curación del ciego. En 1570 se instaló en Roma, donde logró abrir su propio taller y  trabajó de retratista principalmente  en pequeñas obras. Allí pudo contemplar la obra de Miguel Ángel y adquirió un sentido de la composición alargada y serpenteante deformando los cuerpos el cual procedía enteramente del manierismo. De esta época destaca La Piedad.



En 1576 El Greco se trasladó a Madrid. Su intención era trabajar para Felipe II que entonces estaba reuniendo una gran colección de obras para el monasterio de El Escorial. Para él realizó San Mauricio y la legión tebana, que no fue del agrado del monarca ya que consideraba que la  composición dificultaba su comprensión como imagen de culto.

Finalmente se instaló en Toledo en el año 1577, donde su pintura religiosa tuvo gran acogida entre el cabildo de la catedral, las órdenes religiosas y los particulares. En Toledo pintará obras que, todavía hoy, permanecen en el lugar donde las realizó. El Taller del Greco en Toledo tuvo una gran actividad por la gran cantidad de encargos que recibía el pintor.

Su producción consiste principalmente en imágenes religiosas (santos y grandes composiciones con las celebraciones del año litúrgico) y algunos retratos. Aquí observamos algunas de las obras que pueden verse en la exposición de Toledo:




Monday, 24 March 2014